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Lluvias causan estragos en hospital de San Miguel y pone en riesgo a los pacientes y personal médico

Tras las tormentas del pasado fin de semana, varios hospitales de la red de salud pública se vieron afectados por su mal estado en su infraestructura, el agua de la lluvia se filtró por los techos y uno de los más afectados fue el Hospital Nacional San Juan de Dios, en San Miguel.

El edificio de cinco pisos fue totalmente inundado, tanto así, que, hasta el auditórium del nosocomio, que está en la primera planta, se vio inundado en su totalidad.

Sin embargo, uno de servicios más afectados fue la de Cuidados Intensivos (UCI) donde a través de una lámpara caía el agua como cascada hasta dejar el equipamiento del lugar flotando en el agua.

En ese lugar se encontraban seis pacientes a los que se les daba atención, sin embargo, tuvieron que ser trasladados de emergencia al área de sala contigua, que es donde mantienen a los pacientes después de operados para estabilizarlos.

No obstante, el lugar no era óptimo para tener a estos pacientes de la UCI, pues, no contaban con las condiciones y el equipo necesario para llevar su tratamiento, pero el área donde estaban ya se había contaminado totalmente.

Otra de las áreas afectadas fue el de ginecología y obstetra, quedando totalmente inhabilitada el espacio donde las mujeres dan a luz.

El equipo médico y de enfermería trabajaron duro esa noche, no solo con el cuidado y traslado de pacientes, sino con escobas y cubetas, tratando de sacar la mayor cantidad de agua posible, exponiéndose a adquirir cualquier tipo de infección cruzada.

A esto, se le sumó el equipo de Protección Civil, el alcalde municipal, personal de la Alcaldía, y un grupo de reos de la Fase de Confianza.

Por su parte, la directora del hospital, Juana de Canales, dijo que la culpa de esta inundación la tienen los pacientes, pues ellos tiran la basura desde arriba y se va acumulando en el techo, porque aclaró que ellos ya habían limpiado antes el lugar.

Dado que, según explicó el alcalde, Miguel Pereira, el agua se filtró porque las canaletas estaban sucias y llenas de hojas, lo que hizo que se tapara el drenaje y el agua buscara salida por doquier.

Sin embargo, el director del colegio médico, Milton Brizuela, tiene otra lectura de lo ocurrido en el hospital migueleño. “Estamos vulnerables en toda la infraestructura hospitalaria en el país. En situaciones como la lluvia lo único que hace es evidenciar lo que ya sabemos. No se han hecho las inversiones para resolver esos problemas de la infraestructura. Es evidente que las autoridades no tienen control de nada y eso es lo que nos heredan”, dijo Brizuela.

Pero, la directora dice que esta es una oportunidad para hacer una desinfección de las áreas quirúrgicas y de Cuidados Intensivos, y teniendo ya definidos los protocolos de emergencia.

Pero Brizuela es más crítico de la situación y advierte el riesgo al que estuvo expuesto el personal y los pacientes. “Las filtraciones de agua en lugares donde hay equipo que está conectado a la electricidad es un riesgo tanto para el personal como para los pacientes, puede haber un cortocircuito, desencadenar un incendio o algún tipo de explosión. Es evidente que aumenta el riesgo laboral en los trabajadores de salud y en los pacientes, quienes ya están complicados por su enfermedad”, declaró.

El doctor, Miguel Fuentes, jefe del Departamento de Cirugía, dijo que era primera vez que tenían una emergencia de esa magnitud.

Además, Brizuela dijo que fue un riego haber puesto a los pacientes en condiciones de emergencia, porque son personas susceptibles a cualquier virus o bacteria y ponen en riesgo su vida.

Brizuela opinó que la infraestructura hospitalaria es “desastrosa”.

“Es un desastre porque no se han hecho las inversiones en donde se deberían de hacer. Ha privado probablemente el interés personal, o de negocio, porque no sabemos por qué han decidido contratar empresas para hacer reparaciones que no han resuelto los problemas, o contratar compras de equipos que no han desempeñado su función, que rápidamente se han dañado”, dijo.

Además de poner en riesgo a los pacientes y al esquipo médico, poniendo causar un mayor riego laboral para ellos, pues en esas áreas hay mucho equipo conectado a la electricidad, lo que podría provocar un incendio o explosión.

El gobierno central no ha dicho nada al respecto, pero los médicos esperan que se trabaje lo antes posibles por solucionar esta situación, pues la época de lluvia apenas inicia

Este no es el único hospital en donde el personal ha tenido que enfrentar inundaciones. Con las primeras lluvias de este año, los hospitales Médico Quirúrgico y Amatepec, del Seguro Social, se han anegado. Las situaciones han quedado en evidencia tras publicación de los hechos en redes sociales por parte del personal y usuarios.

Redaccion El Titular