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Analistas políticos consideran que Guaidó representa esperanza pero admiten que falló con su rebelión

La situación vivida el pasado martes en Venezuela, donde Juan Guaidó se presentó antes del amanecer con un grupo de militares en la base aérea de La Carlota para llamar a los ciudadanos a salir a las calles y defender sus derechos.

Además, se hizo acompañar de Leopoldo López, a quien habría liberado por los funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), responsables de su custodia.

Todo parecía que Guaidó lograría su objetivo de tener la lealtad de la Fuerza Armada y poder acusar a Nicolás Maduro de usurpación de poder.

«A las 5 de la mañana, el país pensaba que esto tendría repercusión en los cuarteles, pero a medida que avanzó el día se hizo evidente que no la tuvo. En ninguna parte del territorio nacional hubo pronunciamientos militares a favor de estos eventos», le dice a BBC Mundo Rocío San Miguel, directora de la asociación civil Control Ciudadano.

San Miguel cataloga esta acción como “un pequeño acto de rebelión militar” donde solo participaron no más de 40 efectivos, de los cuales, 25 fueron en la tarde a pedir asilo a la Embajada de Brasil.

Sin nada claro aún sobre esos sucesos, entre ellas la participación del Sebin, cuyo director, el general de División Manuel Ricardo Cristopher Figuera, fue destituido en la noche del martes por Maduro.

«Si el director del Sebin quería desmarcarse de Maduro, ¿por qué no hizo alguna otra acción importante como liberar a otros presos políticos? Esas son preguntas que están allí. Aún hay mucho que desentrañar», señaló San Miguel, a BBC Mundo.

Por su parte, la consultora política venezolana, Carmen Beatriz Fernández, considera que la jugada del líder opositor fue de alto riesgo.

También, dijo que hay dos eventos que pudieron golpear los ánimos de la oposición como la decisión de López de acudir junto a su familia a la embajada de España en Caracas y la solicitud de asilo ante el gobierno de Brasil por parte de 25 de los militares que se unieron al líder opositor. Para Fernández este no fue un triunfo para Guaidó

«Parecía que había un plan de quiebre mayor de la FAN que no se dio. Hay dos posibilidades: que a Guaidó lo dejaron esperando un apoyo que luego no se concretó o que él adelantara su jugada por desconfianza en sus interlocutores», indica Fernández.

Ese mismo día (martes) el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, dijo que el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino; el presidente del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, Maikel Moreno; y el general de la Guardia Nacional Rafael Hernández Dala, apoyan la idea que Maduro se vaya del poder.

Sin embargo, el enviado de la Casa Blanca a Venezuela el miércoles, Elliot Abrams, dijo que estos funcionarios participaron en una reunión donde pactaron que Maduro pudiera irse con honor, pero hablaron y hablaron en la reunión y cuando llegó el momento de actuar no se hicieron presente.

El politólogo venezolano Nicmer Evans, quien es miembro del opositor Frente Amplio, apuntan que «se adelantó la acción de manera estratégica con el apoyo de un sector militar para mantener la posibilidad de la fuerza en la calle».

Rocio San Miguel considera que los resultados que se tuvieron dependen de errores cometidos por parte de Guaidó y López, quienes planearon una jugada que no halló respuesta en lo militar.

Señala que la puesta en escena del martes tenía debilidades tanto en el lugar escogido para hacerlo como en el personal militar que acompañó a Guaidó y López, pues eran uniformados sin comando de tropa.

Sin embargo, reconoce que Guaidó representa una esperanza para muchos sectores, pero lo sucedido el martes tuvo muchos errores que hay que considerar.

«Esa historia no se ha contado. Solo se ha simplificado con la Ley de Amnistía, pero eso no es un plan militar de gobierno hacia la Fuerza Armada y eso hay que explicárselo», dijo San Miguel.

 

 

Redaccion El Titular