El Titular El Salvador

Van 6 casos de presunta corrupción en el primer año de gestión de Bukele; solo ha destituido a un implicado .

EL SALVADOR. – La promesa del presidente Nayib Bukele de erradicar los actos de corrupción cuando él llegase al poder se ha quedado corta. Durante su primer año de gestión apenas –y en plena pandemia del Coronavirus- se han detectado 6 casos flagrantes de corrupción dentro de su cúpula política. Sin embargo, Bukele se ha hecho de la vista gorda y solo ha destituido a uno de los funcionarios implicados.

El que se llevó la peor parte fue Jorge Aguilar Zarco, quien fungía como presidente del Fondo Ambiental de El Salvador (FONAES). A este se le descubrió una venta de protectores faciales al Ministerio de Salud, cuando está prohibido por ley hacer negocios con el gobierno siendo un funcionario público. Lo que es peor, vendió el producto sobrevalorado.

Carolina Recinos, comisionada presidencial, parece llevarse mucho mejor con el presidente. Pues a pesar de que se revelara que al menos 4 miembros de su parentela se han hecho de puestos en el gobierno, sigue campante en su puesto. Según Recinos, todo se trata de una persecución política y marketing.

“Es notable una agenda perversa, mentirosa, que tiene a su base el interés partidario electoral de querer figurar en las elecciones del 2021. No les importa la salud; les importa estar buscando datos y estar tejiendo mentiras”, dijo.

Osiris Luna Meza, viceministro de Seguridad, es otro que goza de inmunidad- o al menos así parece. Desde un vuelo a México que nadie sabe bien quién le pagó, contrataciones de personas –amigos, por supuesto- con documentos falsos, entre otras cosas en su historial, y sigue tranquilo en su puesto.

El diputado Gustavo Escalante y el viceministro de Ingresos, José Alejandro Zelaya Villalobo, también están implicados en ventas de insumos médicos al gobierno. La exministra de Salud, Ana Orellana Bendeck y el actual ministro de Salud, Francisco Alabí, tiene vela en este entierro, pues ellos firmaron los contratos. Pero no les pasa nada.

A Conan Castro, secretario jurídico de la presidencia, se le descubrió que tiene una plaza secundaria como “asesor” en el gobierno, por la cual gana un oneroso sueldo. Conserva sus dos puestos, tanto el “de a gratis” como el “pagado” sin ningún problema.

¿Cumplirá su promesa el presidente y tomará acción contra los referidos? ¿O ya estaba al tanto y su idea de corrupción es selectiva?

Redaccion

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