El Titular El Salvador

Ministerio de Hacienda otorgó contrato de manera irregular a hermana de comisionada presidencial

EL SALVADOR. – Una investigación ha revelado que el Ministerio de Hacienda otorgó un contrato para operar la cafetería interna de dicha institución a Susana Elizabeth Recinos Montes, hermana de la comisionada presidencial Martha Carolina Recinos de Bernal, a pesar del conflicto de intereses y de que la solicitante no contaba con el equipo ni los fondos necesarios para montar la operación.

Entonces Susana Recinos,  una vez se hizo del contrato gracias a sus conectes directos en la cúpula presidencial, se valió de otro contacto para obtener un préstamo de $22,514.02 y así poder poner en marcha la cafetería en el Ministerio de Hacienda. Resulta que,  según la  investigación,  Recinostambién  tiene un hermano que es gerente en Bandesal, y un par de llamadas después ya se había hecho del  crédito- de nuevo, a pesar de un importante conflicto de intereses.

“Lo que se hace es una evaluación y se van poniendo como banderitas rojas, como alertas para que la solicitud sea evaluada por una autoridad superior”, explicó una fuente de Bandesal. Pesa a encontrar  un  sinnúmero de estas banderas rojas, Recinos logró obtener el préstamo.

“Son personas relacionadas con un banco, aquellas que tienen la capacidad de influenciar las decisiones de otorgamiento de crédito o que tiene conflicto de intereses al tener relación o vínculo puede ser por la participación en la administración del banco”, se lee en una nota relacionada a la solicitud de los fondos.

Esta movida irregular de contratos viene a añadirse a una lista negra que empieza a manchar el historial del presidente Nayib Bukele, quien al llegar al poder presumió que durante él estuviese a cargo no se verían las mismas acciones del pasado.

Investigaciones han destapado una serie de contratos irregulares firmados por el ministro de Salud, Francisco Alabí, a empresas propiedad de otros funcionarios  públicos. Lo que es peor, compras sobrevaloradas que suponen un malgasto de dinero en plena crisis de salud a causa de la saturación de los hospitales públicos por pacientes con COVID-19.

Redaccion

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