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En plena cuarentena, gerente de GANA choca en estado de ebriedad y es dejado en libertad

EL SALVADOR.- Las estrictas restricciones para garantizar que la cuarentena domiciliar se respete en el territorio salvadoreño parecen no aplicar a todos en la misma medida. La “mano dura” de las autoridades se sigue doblando cuando se topan con un funcionario público, aunque este haya puesto en riesgo la vida de policías, de ciudadanos, aunque haya conducido en estado de ebriedad y aun estando en plena cuarentena domiciliar obligatoria. 

Fotos: Revista Factum

La noche del 27 de marzo, Ernesto Clavel, gerente del partido GANA,  estuvo a punto de atropellar a  unos policías que llevaban a cabo un retén y terminó por estrellarse en el redondel de las fuentes Beethoven, en San Salvador. Tras interactuar con el conductor, a todos los oficiales ahí presentes se les hizo claro que andaba en estado de ebriedad. “Sí hay que ser pendejo para andar manejando a verga hoy”, dijo uno de los soldados presentes en la escena.

Apenas seis días antes de este incidente, el presidente Bukele había anunciado una cuarentena obligatoria luego de aprobarse el Estado de Excepción. Todo aquel que fuese encontrado en la calle sin justificación alguna, anunció el presidente, sería retenido y tendría que pasar una cuarentena de 30 días lejos de su familia y amigos. 

Pero Ernesto Clavel ya había maquinado un plan para librarse, o al menos logró contactar a un amigo para que lo hiciera. Ese amigo era Angel Avedaño, un personaje que se mueve tras las bambalinas políticas y que a menudo se ha vinculado con la Policía Nacional Civil. De hecho, él mismo se ha identificado como asesor del Director de la PNC, Mauricio Arriaza Chicas. Aunque este último lo ha negado en repetidas ocasiones.

Avedaño rápidamente se puso a hacer unas llamadas. “¡Puta, si yo le dije que no se viniera! Se me escapó y ahí por el McDonald’s lo perdí. Y ahorita aquí lo vine a encontrar que se hizo mierda y casi mata a unos policías y unos soldados. Se lo van a tener que llevar”, decía.

Unas dos horas después, el gerente de GANA había sido liberado milagrosamente. Nada de ser retenido y mucho menos mandado a cumplir una cuarentena de 30 días en un albergue rodeado por puros desconocidos. Las mismas reglas no aplican para políticos, aunque los capturen conduciendo borrachos.

El 4 de abril, apenas una semana después de este suceso, se registró otro accidente automovilístico causado por conductor ebrio. Pero esta vez era un salvadoreño común y corriente. “Este tipo de individuos que además de no importarles las restricciones a la movilización, no respetan la ley de tránsito por conducir bajo los efectos del alcohol. Este hecho no quedará sin castigo”, publicó Rogelio Rivas, ministro de Justicia y Seguridad Pública. 

Ayer, lunes, 6 de abril, se registró otro. “No vamos a tolerar a estas personas irresponsables”, publicó:

Redaccion

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