El Titular El Salvador

Funes y Bukele: dos políticos, una misma tijera

El aspirante presidencial dice ser parte de una “nueva” forma de hacer política; Funes, por su parte, está protegido bajo el asilo del presidente Daniel Ortega en Nicaragua y sale a defenderse a través de Twitter

El aspirante presidencial dice ser parte de una “nueva” forma de hacer política; Funes, por su parte, está protegido bajo el asilo del presidente Daniel Ortega en Nicaragua y sale a defenderse a través de Twitter

Dejar deudas luego de su administración

Según el BCR, la deuda de Funes para el 2013 era de $3 mil 779.5 millones, dando una cifra anual y acumulada de más de $1 mil 100 millones. En su momento, Funes justificó la deuda como un costo de los programas sociales, pero para entonces no se conocía de su involucramiento en el caso “Saqueo Público”.

Durante su gestión, Funes creó una red de lavado de dinero con 32 personas para desfalcar $351 millones desde Casa Presidencial; mientras tanto, salvadoreños carecían de medicamentos en los hospitales y la pobreza en El Salvador aumentaba.

Bukele, por su parte, dejó una situación financiera complicada para las posteriores administraciones, de acuerdo a Fitch Ratings. Para la calificadora, el endeudamiento en la Alcaldía de San Salvador es elevado y ronda aproximadamente los $67 millones. De 2015 al 2017, Fitch estableció la comuna capitalina tuvo más gastos que ingresos generando un déficit en sus operaciones.

Promover el odio cuando hablan

Durante su gestión presidencial, Funes se caracterizó por insultar a la prensa salvadoreña y evadir a las críticas de los que él considera “detractores”. Ahora que Funes se encuentra asilado en Nicaragua, la única manera de insultar a los salvadoreños es a través su cuenta oficial en Twitter.


Así mismo, Bukele no desperdicia la oportunidad en sus concentraciones para que sus seguidores crean sus “verdades”. En la convocatoria fallida del 1 de julio, Bukele aseguró: “ese día vamos a haber ganado el Ejecutivo, pero nos vamos a seguir enfrentando a los mismos de siempre. Pero ese día vamos a empezar a transformar a nuestro país”.

Pactar con pandillas                                 

La Fiscalía aseguró que Funes no solo pactó con pandillas, sino que destinó dinero de los salvadoreños para favorecer a estos criminales. Estos fondos eran del Organismo de Inteligencia de Estado (OIE) y financiaron locales, gasolina y vehículos utilizados para llevar a cabo la Tregua entre Pandillas.

Por su parte, Bukele pactó con pandillas para gobernar y poder entrar en algunas comunidades durante la campaña electoral, afirmó el periódico digital El Faro. A cambio, Bukele beneficiaba a los pandilleros con puestos en el Mercado Cuscatlán e, incluso con trabajo como agentes de seguridad para las fiestas agostinas.

Además, según El Faro, miembros del concejo de San Salvador y gente de confianza de Bukele se reunían con los pandilleros para que el aspirante pudiera gobernar sin problemas.

Señalados por enriquecimiento ilícito

En el 2013, el expresidente Funes fue acusado de no declarar impuestos por una donación de $3 millones de Nicolás Salume. Sin embargo, para el ex Ministro de Hacienda, Carlos Cáceres, Funes no debía declarar esta donación porque el FMLN se hizo cargo de la deuda.

Luego, en noviembre 2017, Funes se convirtió en el primer expresidente condenado por enriquecimiento ilícito. La Cámara Segundo de lo Civil determinó que había suficientes pruebas para que Funes devolviera al estado salvadoreño la cantidad de $206,660.55. Esto porque Funes no pudo justificar el origen de $419,145 de sus cuentas bancarias.

A inicios de 2018, el 3 de enero, Funes presentó la apelación para revertir la demanda de la Cámara en su contra.


Bukele también tiene indicios de enriquecimiento ilícito. La Sección de Probidad de la CSJ reportó en abril de 2018 que el aspirante presidencial declaró haber recibido $846,622.45 de Obermet, empresa propiedad de su familia. Según fuentes internas del Órgano Judicial, la empresa daba cheques mensuales a otras personas y estos se depositaban en efectivo en las cuentas de Bukele, mientras que en Obermet se registraban como préstamos de su hermano, Karim.

Ante esto, la Sección de Probidad estableció que hay indicios de enriquecimiento de Bukele por $331,908.48 luego de dejar su cargo como alcalde de Nuevo Cuscatlán. En una auditoría se descubrió que el aspirante creció su patrimonio injustificadamente por más de $550,000. Por otro lado, según la Revista Factum, Bukele no declaró al Ministerio de Hacienda ingresos de más de un millón de dólares.

Redaccion

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